En Chubut y la Patagonia se dice cuando alguien se va dejando su marca, como para que se note que pasó por ahí. Puede ser una pintada, un rayón, una travesura o cualquier gesto medio canchero y medio irrespetuoso. No es literal de firmar nada, es más bien el toque final de quien no se va calladito.
"Cayó al cumple, se comió medio cordero, contó dos chamuyos y cuando se fue dejó su sticker en la heladera. Listo, firmó la tranquera y desapareció."