Se le suelta a alguien cuando va totalmente despistado, sin enterarse de nada, como dando vueltas sin rumbo. Es una forma muy de pueblo de decirle que está fuera de juego y que necesita un mapa o un café bien cargado. No es insulto serio, es vacile con cariño.
"Te he dicho tres veces dónde es la quedada y sigues yendo al polideportivo. Estás más perdido que un libro de bodas, macho, espabila un poco."