Se dice cuando alguien queda reventado, sin pilas, hecho polvo. Puede ser por una jornada dura, una rumba larga o hasta por una gripa que te deja viendo estrellitas. Es como decir que te pasó un camión por encima, pero en versión bien de la calle. Y sí, suena fuerte porque la sensación lo es.
"Parce, ayer me tocó camellar todo el día y rematé con entrenamiento, quedé ñingado, ni pa' bañarme me dieron las piernas."