Se dice cuando hace un calorazo que te deja derretido, sin ganas de moverte y con la camiseta pegada como una lapa. Es como estar cocinándote a fuego lento solo por salir a la calle. Muy de quejarse con humor cuando el sol aprieta y el aire parece caldo.
"Chacho, salí a comprar pan y volví chorreando, estoy frito de calor, ni el ventilador me salva."