Se dice cuando alguien se pone en plan lento y metido en lo suyo, como encerrado en su caparazón. Puede ser por estudiar, por trabajar o porque anda desconectado del mundo y no quiere saber de nadie. No es insulto, más bien una forma graciosa de decir que está en su burbuja y a su ritmo.
"No lo invites pa' la rumba, mi pana. Desde el lunes está en modo tortuga con esos parciales y ni responde el WhatsApp."