Se dice de alguien que está colgado, distraído o en la luna, como si la cabeza le estuviera en cualquier lado menos acá. Es esa vibra de mirar fijo al vacío y no registrar nada de lo que pasa alrededor. Muy de charla cotidiana, con guiño lunar, para pinchar al que vive en su mundo.
"Pablo, dejá de mirar el techo y prestá atención, loco. Te estoy hablando hace cinco minutos y vos ahí, en el cuarto menguante, como si estuvieras esperando que te baje la señal."