Se dice cuando alguien anda en su mejor momento, bien a gusto y con la suerte de su lado, como si todo le saliera redondo. También vale para cuando te tratan de lujo o te sientes bien chingón, en plan ganador. Es de esas frases que suenan mamonas, pero a veces sí aplica.
"Desde que le subieron el sueldo, Juan llega bien campante, se pide su cafecito fancy y dice que hoy anda de rey. Hasta ya quiere invitar las chelas a todos."