Se dice cuando algo o alguien está increíble, de maravilla, como para aplaudir de pie. Puede ser un concierto, una comida, un plan o hasta una persona que se lució bien machín. Es una forma muy sonorense de soltar un piropo sin tanta vuelta. Y sí, suena bien bonito cuando pega.
"Compadre, la carne asada te quedó de cielo, hasta el vecino cayó con tortillas y todo. Ya nomás falta la cheve bien helada, ¿qué no?"