Se dice de alguien que anda de malas, fastidiado o con ganas de bronca, como si trajera la macana lista para repartir aunque nadie le haya hecho nada. Es esa vibra de estar bien atravesado y contestar feo por cualquier cosa. Úsala cuando alguien trae el genio suelto y mejor ni te le acerques.
"Ni le pidas el cargador a Toño, hoy amaneció con la macana y ya le gruñó hasta al del Oxxo por darle mal el cambio."