Se dice cuando alguien no para de hablar, mete conversa a lo loco y termina siendo medio latero. Es como tener la lengua en modo turbo, tirando comentario tras comentario sin dejarte ni respirar. Sirve para quejarse con humor de ese amigo que se pega el show hablando y no suelta el micrófono.
"Oye, cabro, me fui de la junta porque el Nico estaba con la lengua a full, puro pelambre y talla mala, y no dejaba ni pedir una chela tranquilo."