Se dice cuando alguien va tan borracho que ya no coordina, habla arrastrado y está a punto de hacer el ridículo. Vamos, que está redondo y pasado de copas. En Santa Fe se usa para pintar esa borrachera de las bravas, de las que te dejan con anécdota y resaca para dos días.
"En el cumple de la Tati se bajó medio fernet y quedó como un tambor, se puso a cantar cumbia y terminó abrazado al perro en el patio."