Se dice de alguien que está como una cabra, medio zumbado o actuando sin filtro, ya sea por el alcohol, el cansancio o porque le ha dado el punto. No siempre es insulto, muchas veces va en plan cachondeo entre colegas. Vamos, que lo ves y piensas: a este le falta un tornillo, pero cae bien.
"Madre mía, Juan, con tres copas ya estaba bailando encima de la barra y pidiendo otra ronda. Está como un choto, qué vergüenza ajena."