En Puebla y alrededores se usa para decir que alguien anda muy mal, ya sea por una peda brava, por estar bien crudo o porque la situación se puso fea y ya no sabe ni por dónde. Es como estar en el hoyo, sin control. Suena fuerte, pero es bastante común en la calle.
"Salimos del antro y el Beto ya estaba bien negro, se subió al camión equivocado y acabó preguntando por su cantón en otro barrio."