En Lima se dice cuando alguien está tan dormido que parece que se fue a otra dimensión. No es una siestita, es sueño profundo, de esos en los que no te despiertan ni las bocinas, ni el vecino, ni el celular vibrando como loco. Se usa en tono de broma para decir que la persona está totalmente ida.
"Le timbré, le grité y hasta el micro metió bocinazo, pero el pata seguía al otro lado, ni se enteró de la reunión."