Dicho muy de rancho para exagerar el clima cuando cae granizo o llueve durísimo, como si del cielo no bajaran gotitas sino pedacitos, tipo cacahuates. Se usa en plan dramático y con humor, para decir que el aguacero está pesado y mejor te resguardas. Suena absurdo y por eso pega.
"Apúrate, primo, que ya se puso negro el cielo. Está nevando cacahuates y luego el granizo te deja el carro como coladera."