Se dice cuando te vas a tomar una copita de vino de Rioja para desconectar, bajar revoluciones y darte un respiro. No es solo beber, es el plan: sofá, charla, picoteo y cero dramas. Suena a capricho sencillo pero bien merecido. Vamos, que te lo echas y la vida se ve más amable.
"Menudo curro hoy, estoy reventado. Me voy a casa, me pongo la manta, saco unas aceitunas y me echo un Rioja en el sofá, que mañana ya veremos."