Se dice cuando te pegas una rumba o un planazo bien intenso y la pasas brutal, de esos que te dejan sin voz y con la batería en cero. Puede ser fiesta, paseo, parche o cualquier aventura que se alarga más de la cuenta. Es muy de hablarlo en modo orgullito, como: qué pasón tan bueno.
"Ayer nos echamos un pasón en la playa, parlante a todo taco, bailoteo, pola fría y chistes malos hasta que amaneció y ya ni sentíamos las piernas."