Se dice cuando te vas a la playa o a la alberca con la misión clara de agarrar color, no solo de meterte al agua. Es plan tirarte al sol, ponerte bien morenito y volver de las vacaciones con cara de ya me pegó el Caribe. Suena coqueto y medio presumido, pero con buen rollo.
"Mañana me lanzo a Tulum con bloqueador y lentes, nomás a echarme un bronceadito y regresar bien caribeño, que en la oficina crean que me mudé a la playa."