Qué significa
En Santander, echarse las onces es la sagrada merienda de media tarde, cuando el cuerpo ya está pidiendo algo rico y el alma también. Puede ser café con leche, arepitas, pan, lo que haya por ahí. Es como un mini festín cotidiano para recargar pilas y chismosear un rato, que la vida sin onces sería tristísima.
Ejemplos de uso
"Parce, saliendo del trabajo nos vamos donde la tía Marta a echarnos las onces con arepitas, chocolate bien espeso y todo el chisme del barrio incluido"
"Mi abuela en Bucaramanga prepara las onces a las cuatro en punto, café con leche, pan aliñado y una arepa que sale del tiesto humeando."
"Saliendo del trabajo en San Gil pasamos por la panadería de la esquina, nos echamos las onces ahí mismo en la acera y volvemos a casa con el chisme listo."
De dónde viene
La tradición colombiana cuenta que las once vienen del número de letras de aguardiente, una broma vieja de los monjes que pedían once para disfrazar el trago de la siesta. Sea verdad o leyenda de barra, la merienda se asentó y hoy es ritual sagrado a media tarde en Santander y toda Colombia.