Dicho boyacense para soltar que alguien está metiendo cuento, exagerando o inventándose la historia a lo grande. Es como decir que le está echando mucha salsa al relato, que no hay por dónde creerle. Se usa en plan vacile, para bajarle el humo al hablador sin armar pelea. Y suena chistoso, la verdad.
"Juan jura que corrió una maratón en chanclas y sin entrenar, pero no le coma cuento, ese man le está echando whisky durísimo."