En Costa Rica se dice cuando alguien se deja engañar por la pinta o por la primera impresión y cae redondito. Es como morder el anzuelo: te vas con la finta y luego resulta que era puro cuento. Sirve para personas, ofertas, carros, lo que sea. Y sí, a todos nos ha pasado alguna vez.
"Mae, no se deje en la finta con esa promo del cel. Se ve finísima, pero al final le clavan la letra y ni trae cargador."