Se dice cuando alguien no se acelera y hace las cosas a su ritmo, sin prisas ni presión. Puede ser porque es tranquilo, porque anda en su rollo o porque de plano es medio tardón. Sirve tanto para justificarlo como para echarle carrilla con cariño. En el norte suena bien natural.
"Apúrate, compadre, que la carne ya está en el asador. Pero no, el Juanchito bien quitado de la pena, se da su tiempo hasta pa' escoger la salsa."