Se dice para animar a alguien a meterle fuerza y corazón a lo que está haciendo. Es como decir échale ganas, pero con ese toque de pelearla y no aflojar hasta que salga. Aplica para estudiar, trabajar, entrenar o cualquier reto. Si no le das la garra, te quedas a medias.
"Parce, si de verdad quieres ganar esa competencia, toca darle la garra y entrenar juicioso, que nadie te va a regalar nada."