Se dice de alguien que se lía muchísimo, que le da mil vueltas a un asunto o que se enrolla hablando y no va al grano. Tiene la gracia de que en Valladolid no hay metro, así que esas vueltas son imaginarias y eternas. Perfecta para el colega que empieza con una historia y acaba en Cuenca sin querer.
"Paco, tío, que te he preguntado la hora y me estás contando tu vida. Das más vueltas que el metro de Valladolid, suelta el dato y tira."