Se dice cuando alguien se da un trancazo o se pega una caída bien aparatosa, de esas que suenan y dan pena ajena. También vale para un fracaso o un oso público, aunque no haya golpe. Es muy de barrio: te resbalas, te humillas tantito y ya quedó, diste el ranazo.
"En la posada, el Beto iba bien jarra y por querer lucirse en la pista se resbaló y dio el ranazo enfrente de todos."
Significa presumir demasiado o hacerse el importante, pero al final terminar quedando en ridículo.
"Ahí va Chucho diciendo que es el jefe del grupo y no ha hecho ni la tarea, siempre anda dando el ranazo."