Se dice cuando alguien se pone a echarle flores a otra persona de forma exagerada, casi empalagosa. Muchas veces no es por buena gente, sino para caerle bien, sacar un favor o quedar como el lambón oficial del grupo. En el Cesar se oye bastante en el trabajo, en la U o en cualquier parche.
"Ese man le dio tanta crema al jefe en la reunión que ya uno sabía que venía a pedir aumento y dos días de permiso."