Se dice cuando alguien hace un laburo a las apuradas y medio así nomás, sin prolijidad ni ganas, y encima queda peor que antes. Es como improvisar, pero de la manera más crota posible. Ideal para arreglos caseros, tareas hechas a último momento o cualquier cosa que termina siendo un mamarracho.
"Le pedí que me pinte la pieza y me dejó chorreado hasta el techo, un desastre. Este chango le cortó el pelo a la chacarera y se fue silbando."