Se dice cuando por fin le agarras el ritmo a algo y te pones al día, sobre todo si al principio ibas perdido o lento. Es como adaptarte rápido para no quedarte atrás: el trabajo, la U, el parche o hasta el gym. En Nariño suena muy natural y bien útil cuando toca espabilar.
"Ñero, en ese camello todo es a mil: el primer día quedé embalado, pero ya voy cogiendo el trote y no me quedo atrás."