Se usa para decir que algo o alguien está muy lindo, simpático o con buena pinta. Es típico escucharlo de las abuelas cuando ven a los nietos bien arreglados y se derriten de ternura. Es un piropo suave, cariñoso y con mucha onda, de esos que te suben la autoestima al toque.
En Paraguay se usa para hablar de unas piernas muy lindas, bien formadas y que llaman mucho la atención. Es como decir que alguien tiene unas piernas de escándalo, que dan gusto verlas. Se puede usar tanto para hombres como para mujeres, aunque muchas veces se dice en plan piropeo medio pícaro, pero con buena onda.