Se dice cuando alguien se da un golpe duro y queda adolorido, moreteado o todo tieso, como si lo hubieran revolcado. En el Valle lo sueltan mucho después de un porrazo, una caída o un partido brusco. No es que estés grave, pero sí quedas quejándote y caminando raro. Bien gráfico, la verdad.
"Parce, me chontié bajándome del MIO y ahora ando todo chontiado, ni puedo agacharme. En el fútbol me dieron un viaje y quedé como si me hubiera atropellado una moto."