En Apurímac se dice cuando se arma una comida en grupo, normalmente improvisada, con bulla, risas y harta conversación. La idea es juntarse a comer y pasarla bien, como una reunión casera que se alarga sin planearlo. No es fino ni formal, es más de barrio y de confianza. Y con hambre, mejor.
"Cae a la casa, causa, que mi vieja ya puso la olla. Trae tu gaseosa y algo pa’ picar, y nos quedamos chocar ollas hasta tarde con la gente."