Se dice cuando algo o alguien está bien chido y listo para el desmadre: con buen estilo, buena vibra y ganas de caerle a la fiesta. Es como soltar un “ya quedó” pero en modo arreglado y con flow. Muy de Puebla para aprobar el outfit, el plan o hasta la actitud. Y sí, suena bien presumidito.
"¿Ya viste al Juan con ese corte y la chamarra? Anda chido pa'l baile, ahorita llega a la fiesta y se cree el rey del antro."