Se dice cuando aparece la policía o cae un operativo de repente, normalmente en plan barrio, rumba o cualquier vaina medio clandestina. La PTJ era la policía judicial en Venezuela, así que la frase quedó como sinónimo de que llegó la ley y se acabó el relajo. Suena vieja escuela, pero todavía se entiende.
"Baja esa corneta y guarda las birras, chamo, que si nos cae la PTJ nos llevan a todos y se jodió la rumba."