Expresión puertorriqueña súper común y bien multiusos. Se suelta para mostrar pena, ternura, preocupación o sorpresa, según el tono y la cara que pongas. Vale tanto para un chisme del barrio como para ver a alguien pasándola mal. Es de esas frases que dicen mucho con poquitas palabras.
"Mira, el nene se cayó con el mantecado y quedó pegao' en la acera. Ay, bendito, ven acá que te limpio antes que te vea tu mai."