En México se dice cuando vas a poner en orden tu espacio o tu negocio, como limpiar, acomodar, reparar algo o dejar todo presentable después del desmadre. El changarro puede ser la casa, el cuarto o la tiendita. Suena muy de barrio y bien práctico, como decir: ya estuvo, toca ponerse las pilas.
"Ya estuvo de flojera, voy a arreglar el changarro porque parece zona de guerra: ropa tirada, trastes hasta el techo y el perro robándose las tortillas."