Se dice de alguien que anda metido en cosas medias raras, turbias o poco claras, como con malas juntas o negocios que huelen a chamullo. No significa que sea culpable sí o sí, pero deja la sensación de que está enredado y mejor mirarlo de lejos. Suena bien de campo y bien de sospecha.
"Oye, ojo con el Manuel, anda entreverado con unos compadres y unos negocios truchos, y después se hace el leso cuando le preguntan."