Se dice de alguien que anda con un berrinche bravo o de un humor de perros, todo resentido y con cara de pocos amigos. Es como ir amargado por la vida, contestando feo y sin aguantar ni una. En Nicaragua se suelta cuando alguien se enoja por cualquier cosa y se queda pegado en la chicha.
"Desde que perdió la final del Play, Juan anda enchachimbado, responde feo y ni con un gallopinto se le baja el mal humor."