Dicho bien porteño para cuando alguien anda volado, disperso o en otra dimensión, como si estuviera pensando en cualquier cosa menos en lo que pasa al frente. Se usa para retar con humor al que no pesca, se queda pegado o responde cualquier lesera. Suena absurdo a propósito, y por eso mismo da risa.
"Ya po, Nico, deja de andar en la volá de las verduras y súbete al micro ahora, que el chofer ya nos está mirando feo y después cagamos."