Se dice de alguien que anda bien distraído, como en su mundo, sin poner atención a lo que pasa alrededor. Es el típico que va pensando en la inmortalidad del cangrejo y se le va el santo al cielo a cada rato. No es que sea mala onda, nomás trae la cabeza en otro lado.
"No le expliques otra vez, profe, el Juan anda en la Castilla y nomás asiente, pero ni sabe qué pedo con la tarea."