Se dice de alguien que está terco mal, empecinado y sin ganas de aflojar, aunque le tires argumentos, consejos o le muestres que está pifiando. Es como andar con el capricho clavado y no dar el brazo a torcer ni por casualidad. Muy de decirlo cuando alguien se pone pesado con una idea.

"Mirá a Juan, anda con el dedo duro que quiere ir en sandalias en pleno invierno. Le dije mil veces que se va a congelar, pero ni bola."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!