Se dice de alguien que se pasea por un lugar como si fuera el dueño, con una confianza tremenda y a veces un toque de caradura. Entra, opina, se sirve y hasta da órdenes, aunque no pinte nada ahí. Es como verlo instalado, cómodo y campante, sin pedir permiso ni disculpas.
"Mirá a Juan, cayó al cumple, se sirvió fernet y se puso a cambiar la música. Anda como señor por su casa y nadie sabe ni quién lo trajo."