Se dice cuando alguien camina con pasitos cortos, medio rígido y torpe, como si tuviera las piernas duras. Suele salir cuando hace un frío que te deja duro o cuando vas todo apretado por la ropa. En La Pampa pega perfecto: entre el viento y la helada, terminás desfilando como pingüino sin querer.
"Mirá a Juancito, anda como pingüino por la vereda: se olvidó la campera, lo agarró el viento pampeano y ahora va todo duro, pasito a pasito."