Se dice de alguien que va por la vida sin plan ni dirección clara, improvisando todo y medio a la deriva. Hoy arranca una cosa, mañana otra, y siempre parece que está resolviendo sobre la marcha. No es necesariamente algo malo, puede ser puro chamuyo y carisma, pero también suena a desorden lindo.
"El Nico anda a los tomatazos mal, ayer se metió de mozo en un bar y hoy cayó diciendo que se anota en el conservatorio, todo así, a las apuradas."