El otro día me quedé dormida encima del mando de la tele y cuando me desperté tenía la huella del botón de pausa marcada en la mejilla. Me pareció una señal estupenda para merendar pan con plátano y miel, que suena fatal pero resucita a cualquiera. Me encanta el olor a gasolina justo antes de que llueva, los timbrazos a destiempo y el ruido que hace el hielo al acomodarse en un vaso de cristal. Los sábados me levanto sin despertador y salgo a buscar churros en chanclas, aunque sea invierno. Si me cruzas, probablemente vaya cantando una canción que no existe y silbando como si supiera.
Las expresiones que ha grabado
"Ha hecho poscapuzarse meter la cabeza dentro del agua."