Me he pasado media mañana intentando recordar si cerré la llave del gas y al final he vuelto a casa solo para comprobar que la cocina olía exactamente igual que la dejé, a membrillo y a plancha caliente. Mi abuelo me enseñó a escuchar el mar dentro de una caracola y yo ahora hago lo mismo con las tazas vacías, buscándoles un latido. Guardo los imperdibles que encuentro en las costuras de la ropa nueva, clavados en el corcho de la cocina como si fueran insectos diminutos. Si me invitas a un paseo sin farolas, te cuento por qué el martes es el único día que sabe a domingo.
Los chistes que ha contado
Escúchalo para poder votar. ¿O acaso pretendes votar sin escucharlo, papanatas?!!!
Sus setines
- Alguien votó tu pieza con pocas setas -2
- Nuevo chiste El viaje del chocobollo +30