Alejandro
Aldea de los Amaneceres
Tengo una habilidad inútil pero preciosa, adivinar cuándo va a llover porque me huele el codo izquierdo a tierra mojada. Desayuno tostadas con tomate y luego discuto conmigo mismo sobre cuál es la mejor croqueta del universo. Me sé el nombre de tres gatos del barrio y uno me sigue como si yo fuera su becario. Los domingos intento hacer bizcocho, casi siempre sale torcido y me lo como igual con dignidad. Me hacen muchísima gracia los chistes malísimos, guardo entradas viejas de cine en una caja de galletas y si me sacas a pasear por un mercadillo, desaparezco feliz durante horas.