Se le dice a alguien que es bien olvidadizo, de esos que se les va el rollo en dos segundos. La idea es que su memoria dura lo que el zumbidito de una chicharra: poquito y nada. Suena medio burlón, pero más de carrilla que de insulto. Perfecta para quemar al compa distraído.
"No le encargues nada al Güero, tiene memoria de chicharra: le di la lista del súper y regresó nomás con unas papitas y una soda."