Se le dice a alguien que no sabe cerrar la boca ni para respirar: le contás algo y al toque ya lo anda repartiendo por todo el barrio. Vamos, el típico que no guarda un secreto ni aunque le paguen. Es medio chusma, medio bocón, y siempre termina quemando a alguien sin querer. Un clásico.
"No le digas nada a Juan de la fiesta sorpresa: es re bocafloja y en cinco minutos ya lo sabe la vecina, el kiosquero y hasta el perro."