En el barrio, la señora frentera es la vecina que vive justo al frente y se entera de todo. Se asoma, mira, pregunta con carita inocente y en cinco minutos ya armó el chisme completo. No es mala gente, pero tiene ojo de águila y memoria de noticiero. Si pasa algo, ella ya lo narró con detalles.
"No le cuentes nada a mi mamá que la señora frentera ya vio que llegaste tarde, te tomó placa mental y hasta sabe con quién venías, ve."