Se dice cuando alguien se descontrola mal y se pasa de la raya, ya sea por emoción, por cólera o por estar medio pasado de vueltas. Es como que de pronto pierde el filtro y empieza a hacer o decir cosas fuera de lugar. Suena bien arequipeño y medio vulgarcito, pero tiene su encanto.
"Todo estaba tranqui en la reunión y, de la nada, el Lucho se salió del poto y se puso a gritarle al parlante porque no sonaba su cumbia."